- El WTCZ acogió el pasado 14 de noviembre la cuarta edición de las jornadas inmobiliarias organizadas por Ingennus y la Cátedra en Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza
- El evento congregó a más de 190 asistentes del sector de la construcción para debatir sobre las últimas tendencias en innovación
El pasado 14 de noviembre se celebró la cuarta edición de las Jornadas “Innovación en tiempos de cambio”, organizadas por la empresa de arquitectura Ingennus, que celebró este año su apertura de oficinas en Madrid, y por la Cátedra en Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza.
La innovación forma parte del ADN de Ingennus, algo que se refleja en la aplicación de la metodología BIM (Building Information Modelling) en todos sus proyectos, en la obtención de la certificación ISO 19650 que regula dicha metodología y en la puesta en marcha de un Plan de Innovación para impulsar la incorporación de tecnologías emergentes en el sector.

Luis Fabra, director de la Cátedra, y Montse Rodrigo, directora de Comunicación y Marketing en Ingennus, fueron los encargados de inaugurar las jornadas, patrocinadas por Ibercaja, Grupo Plaza 14, Colegio de Registradores de España y COAPI Aragón.
El evento, celebrado en el edificio WTC de Zaragoza con el objetivo de debatir sobre las últimas tendencias en innovación inmobiliaria, contó con más de 190 asistentes, colgando así el cartel de “completo”. Entre los ponentes se encontraban profesionales de grandes empresas como ACR, Amira Real State, Overlord, Woodea, Olbers o CIRCE.
Durante el acto, dividido en tres mesas redondas, se debatió sobre algunas temáticas de actualidad como el flexliving como solución al déficit de vivienda, el impulso de la construcción híbrida sostenible y el papel de la inteligencia artificial en la arquitectura.
La primera mesa profundizó en el flex living, un concepto que los ponentes coincidieron en situar dentro del amplio ecosistema del “living”, como una categoría orientada a dar respuesta a demandas habitacionales muy diversas.
A partir de esa definición común, el debate se centró en su encaje real como solución al déficit de vivienda. Los expertos subrayaron que este modelo se ha desarrollado inicialmente en ciudades con fuerte presión de demanda —como Madrid, Barcelona o Valencia— y, aunque empieza a abrirse paso en otros territorios, sigue ligado con frecuencia a productos de renta alta. El análisis concluyó reconociendo que el flex living no es una solución universal, sino un producto de nicho con capacidad para aliviar parte de la demanda en mercados donde la oferta tradicional no crece al ritmo necesario.

La segunda mesa se centró en la construcción híbrida sostenible, entendida como la combinación inteligente de materiales y sistemas constructivos tradicionales con soluciones industrializadas.
Los ponentes coincidieron en que esta hibridación permite equilibrar coste, plazo y prestaciones técnicas, aprovechando la flexibilidad de los métodos convencionales y la precisión y rapidez de los sistemas modulares. Se destacó, además, que la industrialización está ganando peso entre proveedores y ya existen múltiples compañías especializadas en elementos prefabricados como baños o módulos completos.
Más allá de lo tecnológico, la mesa puso el foco en una idea clave: la verdadera transformación pasa por la colaboración entre todos los agentes —arquitectos, promotores, constructores e industria— y por modelos de trabajo que distribuyan adecuadamente la rentabilidad del proceso.
La tercera mesa puso el foco en la integración de la Inteligencia Artificial en la arquitectura. Los ponentes subrayaron que las organizaciones que no avancen en esta dirección corren el riesgo de perder competitividad en un entorno que evoluciona a gran velocidad. Además, se analizó el impacto de la IA en la arquitectura, poniendo de relieve que su implantación efectiva exige partir de un elemento fundamental: la calidad del dato. Los ponentes coincidieron en que su implantación debe abordarse a nivel corporativo, alineada con la estrategia empresarial, y no como un esfuerzo individual aislado. El debate recordó también que no todo debe resolverse mediante IA: su valor radica en calcular qué tareas acelera y en qué medida contribuye a una toma de decisiones más eficiente.

El cierre de la mesa dejó una reflexión compartida: en un entorno tecnológico en rápida evolución, la pregunta clave para el profesional será qué aporta el ser humano que no puede aportar el algoritmo.
Tras el éxito obtenido en estas cuatro ediciones, Ingennus confía en que estas jornadas continúen consolidándose como una cita anual para analizar las innovaciones y desafíos que marcarán el futuro de la arquitectura y del mercado inmobiliario.